El Cantar de la Vida es una composición poética, una oda a lo amoroso, a la búsqueda de la luz y el equilibrio. Trata tanto temas antiguos como actuales y heroicos. No encaja en las típicas odas griegas ya que no exalta la voz, porque el canto es sutil y solo perceptible por corazones puros que ven en la protección del amor, el arte de escuchar lo que propone la vida: El amor es lo que hay que salvar, si pretendemos salvar el mundo. En este cantar, los que aman se encuentran en plena armonía, tanto en la luz como en la oscuridad; sienten el deseo mutuo de estar vivos y se regocijan en la intimidad que brinda el mantenimiento de la vida.

Esta oda es una reflexión amorosa. Se trata de un poema destinado a ser cantado y tarareado; a ser escuchado para quedar bajo la fascinación de las alabanzas y cualidades que poseen las personas comunes en momentos poéticos, en los cuales destacan armónicamente sus acciones de vida.

Una luz para cada día

Benignísima luz de infinita claridad, que iluminas a los hombres, que entregas el calor al hogar como muestra de tu amor y hecha fuego de vida, en lo más profundo de nuestra fé, creas un hogar para nuestro alivio y esperanza. En nombre de todo lo mortal, celebramos.

Una mujer para siempre

Ayúdanos a preparar nuestro corazón dentro de un hogar más cálido y cómodo para recibir la vida. Cuánto amor posee tu hogar, cuán amable y armonioso tu canto, tiendes tu brazo al cariñoso gesto de un abrazo, para sufrir menos el vivir en el mundo.

Un hombre para toda la vida

Cuidas y enciendes el fuego, también sacias la sed. Luego cantas y esperas el milagro del silencio inmenso de la oscuridad. Avivas tu corazón de hombre y ofreces esperanza. Buscas alegría para el día y la noche.

Un pequeño para toda alegría

Pequeño fruto: Tú que padeces algunas noche frías o días muy calurosos, entrega tu energía para superar el frío y la debilidad, cada día, mes y momento. Ofrece esperanza con tu existencia tanto a los poderosos como a los vulnerables, en esta tierra agobiada y doliente. Ayuda a los tristes, a los desamparados, a los que viven sin esperanza. Hazlos tan dichosos como a nosotros y permite, así, la aparición de más corazones cálidos y agradecidos.

Pequeño retoño: Tú que no tuviste más que un único jardín y refugio para dormir, durante esa primera noche de vida terrena y las siguientes, provee el entorno que protege las ilusiones. Divinidad que abre las puertas del hogar y permite encender el calor de la vida. Ayuda a los seres humanos a entender las formas de vida conjunta que permiten disfrutar de su preciosa existencia por siempre y para siempre.